martes, mayo 25, 2010

"Soy una persona con una hernia y tres protusiones"



No es el encabezado de mi currículum. Esta célebre frase pertenece a una paciente que llamó a mi consulta para pedir cita y comenzó la conversación con dicha presentación. Me hubiera gustado verme desde fuera, observar mi cara, que seguro fue de sorpresa. Curiosa forma de describirse. O mejor, curiosa forma de "entenderse".

Nunca me han hecho presentarme en diez palabras, pero seguro que mi estado de salud no entraría dentro de la descripción. "Hola, soy un enfermo de Chron". Me recuerda a la película de "El club de la lucha": "Soy el cólon de Jack".

¿Tanto condiciona una etiqueta? ¿Tanto nos limita, nos afecta? Sentirse enfermo es un problema. Lo es porque realmente ayudamos al "programa enfermedad" para que cumpla su cometido: defendernos. Si no estamos en condiciones de salir a la calle, de trabajar, de realizar las tareas diarias, porque eso puede suponer una "verdadera" amenaza para aquello a lo que tanto tememos, entonces la misión de nuestro siempre prevacido cerebro va a ser la de activar todas las alarmas y dejarnos "fuera de combate". ¿Quién ha tenido una gripe común, con mucha fiebre, y ha tenido ganas de trabajar (o de salir, o de practicar deporte...)?

"Yo soy yo". No soy un enfermo. Me han diagnosticado una enfermedad que en algún momento puntual me hace la puñeta y con la que intento colaborar lo menos posible. No suelo contribuir con aquello con lo que no estoy de acuerdo. ¿Por qué iba a hacer una excepción con esto?

"Su dolor no tiene por qué tener una relación directa con la imagen que me enseña". "El hecho de que en una resonancia aparezcan tres protusiones discales no nos dice realmente nada". "¿Estaban esas protusiones antes de su episodio "esporádico" de dolor?". "¿Han dejado de estar después de que ese dolor "puntual" desapareciera?

"Yo soy yo y mis circunstancias". Todo lo que interacciona conmigo tiene una repercusión en mi, más o menos importante en función, entre otras cosas, de lo relevante que para mi sean. No es lo mismo un corte en un dedo para un fontanero en plena faena que para un violinista profesional antes de una importante prueba.

"Perdone, ¿cómo se llama?"

16 comentarios:

Blogger Fisioaso ha dicho...

Nada hace falta ir muy lejos como para escuchar conversaciones entre profesionales de la salud, nombrar a sus pacientes por las dolencias que padecen. Etiquetar a la gente es lo fácil, hoy me viene a la consulta el fractura de fémur, el del túnel carpiano o el de la periostitis... Señores, las personas por su nombre!! y apellidos!!
A lo mejor el paciente que llamó a tu consulta puede haber extraído esa "etiqueta" por la escucha de esos "sanitarios"...
Yo soy yo, y sigo siendo yo...

8:47 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Tienes toda la razón. Y eso es sobre lo que debemos reflexionar. Yo estoy seguro que esa mujer no se ha inventado que tiene una hernia y tres protusiones. Estoy seguro que algún "experto" se lo ha dicho.

Muchas veces no somos consicentes de la importancia del lenguaje. Hay un anuncio realmente curioso que veo cuando vengo hacia el trabajo. Es una camiseta de un supuesto jugador de fútbol donde en el lugar donde debería ir su nombre pone "chulo" y hace referencia a la importancia del comportamiento de los "ídolos" del deporte, puesto que la gente tiende a verse en ellos e imitan sus conductas.

Por extensión, el "experto" es el que tiene que marcar tendencia. Si vemos "una rodilla" a las 17 h, y tengo que ver "dos hombros" después... nosotros iniciamos este sistema defectuoso. Y no es un problema lingüistico solamente. El que hagamos un mal uso del lenguaje condiciona comportamientos y conductas.

Es muy importante "dar ejemplo" entre compañeros y con los pacientes. Ese es un poco el fin de la entrada. Gracias por remarcarlo.

Un saludo.

10:04 a. m.  
Blogger Carlos López Cubas ha dicho...

A mi especialmente me llama la frecuente salida a colación de la "desviación de columna".

"Es que me duele la espalda porque tengo desviación de columna".
Yo muchas veces, cuando creo que puedo soltar el comentario sin represalias o huida inmediata del paciente, les digo que han acertado pero cambiando unas pocas letras.
"lo que realmente tiene es una desviación de cUlturA".

Eduquemos, y con ello ayudemos a la gente a dejar de ser catastróficos pacientes sufrientes, por el simple hecho de que les duela algo o muevan poco otro algo.
¡Que son personas, leche!

Buen post, villovi

10:45 p. m.  
Blogger Hallia ha dicho...

Cuánta razón. Ayer mismo me llegó un hombre que antes siquiera de decirme lo que le pasaba me sacó una resonancia y el informe del médico. Después de verla y leer el informe hice la inevitable pregunta "¿Y qué es lo que le duele?". Dolor lumbar en barra y le mandan una resonancia. Creo, efectivamente, que los "expertos" provocan estas situaciones, más con pruebas que a veces no son ni necesarias, al menos en mi opinión, porque desde luego a mí no me aportó nada ni cambio mi forma de trabajo el tener los resultados de la resonancia.

10:53 a. m.  
Blogger maite ha dicho...

Hola!
Esta semana he visto a una paciente que llevaba 3 años con dolor lumbar crónico incapacitante por culpa de, atención, una protrusión discal. Después de operarle dos veces, infiltrarle, meses de rehabilitación, medicación continuada, dinerales gastados...sigo?
Ahora le ha dicho el trauma que puede que no sea por la protrusión, que parece un problema psicológico.
Resultado, paciente destrozada y acojonada por una dolencia misteriosa que, según ella, puede ser desde un cáncer hasta una enfermedad mental.
Se hará lo que se pueda, señores. Esta pobre pasó de la etiqueta de "protrusión discal" a la de "depresiva".
Saludos!

11:20 a. m.  
Blogger Ana di Zacco ha dicho...

Algunos dicen que tan "culpable" es el engañado como el engañador. Con frecuencia, el paciente sale de la consulta con (reconozcámoslo) la satisfacción de haber sido etiquetado. Muchos médicos siguen la picaresca de dar al enfermo lo que anda buscando (¿nos preguntamos por qué?). He oído muchas veces lo de "Yo, es que tengo escoliosis, me lo ha dicho el médico". Me he cansado de explicar que 24 piececitas no están a plomada perfecta en nadie, que todos tenemos más o menos escoliosis. Pero si se les quita la etiqueta se quedan vacíos y esa es la cruel realidad, porque a la mayoría de humanos nos gusta ir etiquetados por el mundo ("SOY bipolar" y no "tengo...", o "SOY diabético" y no "tengo..."). En efecto, las palabras limitan, pero como dice Carlos, es un problema de cultura más que de columnas.
Felicidades por el blog.

8:39 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Cuando voy al médico no me pregunta cómo me llamo ni la edad, ni nada, sólo espera a que diga el motivo de mi visita, si no lo hago dice ¿qué le pasa? nos dan cinco minutos por paciente es normal que vayamos al grano y entremos con las cuatro frases que nos parecen relevantes para identificar nuestra dolencia, pero ¿es esto efectivo? ¿nos cura o tan siquiera nos alivia algo?.
Alguno cuando tratas de explicar algo dicen: "eso en salud mental" y ¡tan contetos!

12:40 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Muy acertada la entrada.

El 50% de los mayores de 50 años tienen una protusión discal y el porcentaje va en aumento con la edad. Todos los médicos lo sabemos. Algunos serán más condescendientes con los pacientes que otros pero no lo critiqueís a la ligera. Cada día, en cada paciente te enfrentas a temores, ideas preconcebidas y mentiras que toman como verdades. Una de las más gordas es el reposo, otra es la de sentirse único y enfermo.

Cuando un paciente entra en la consulta y le pregunto qué le pasa suele contestar cosas cómo:

"Que me han hecho tres resonancias y no ven nada"

Como si eso fuera una señal de que tiene una enfermedad misteriosa e incurable, única, irrepetible. No es otra cosa más que miedo, un miedo que les impide moverse y empeora el dolor lumbar.

Otras veces sí, contestan que lo que les pasa es que tienen tres hernias discales. Pero no es la respuesta que yo busco. Yo quiero que me digan: me duele aquí desde hace dos semanas. Eso es lo que les pasa, lo demás se lo han contado, o se lo han inventado, pero a ellos les parece más importante. Tanto que se olvidan de lo que les pasa. Aveces incluso ya se les pasó, ya no les duele, pero temen que las hernias sigan ahí. Piensan que un masaje o una "recolocación" de columna va ha hacer que las hernias desaparezcan. Adoran a un terapeuta alternativo que les prometa hacer desaparecer "la causa" del dolor y no tratar el síntoma. Desean un tratamiento que recibir, no uno para hacer ellos mismos.

Una paciente con prótesis de rodilla vino un día preocupada porque hace tiempo le habían dicho que tenía los meniscos rotos pero ya nadie la hacía caso con eso. Que su médico le había dicho que "se olvidara de los meniscos". Le expliqué que se los habían quitado durante la intervención. Se enfadó aún más, como si fuera un robo o un error médico. Como si los cirujanos hubieran cometido el error de quitarle los meniscos al ponerle la prótesis. Le enseñé una foto de una prótesis de rodilla y su radiografía. Siguió preguntando donde estaban sus meniscos rotos, los que antes le dolían y los que le preocupaban porque ya nadie le hacía caso por sus meniscos. No tenía ningún dolor pero no entendía que los médicos ya no le dieramos importancia a sus meniscos rotos. Pese a todos mis esfuerzos salió pensando que la habían operado mal y le habían robado sus meniscos. Supongo que todos sabeís que para poner una prótesis de rodilla se corta toda la meseta tibial y se retiran los meniscos y los ligamentos cruzados y toda la superficie articular de la rodilla. Esta mujer no podía o no quería entenderlo. Aún sin dolor, sus meniscos rotos seguían angustiándola.


____

-¿qué le pasa?

-Que tengo tres hernias discales y me han dicho que puedo perder la fuerza de las piernas. Además me han dicho que tengo la columna de una mujer de 80 años. bueno, eso me lo dijeron hace 10 años con lo cual tendré la columna de una mujer de 90 años.

No culpeís a los médicos, muchas veces estas palabras se ponen en boca de un fisioterapeuta. La mayoría de las veces el paciente no ha entendido, se lo ha inventado o ha pensado que se lo han dicho aunque el profesional en cuestión tan solo mirara para otro lado al oír sin excuchar una frase que el paciente había aprendido en algún lugar de la desculturación que sucede entre la cola de la pescadería y la sala de espera del médico. El paciente dice: "Debo tener la columna como una anciana" y mientras escribo la historia levanto una ceja y murmuro "ein". Después cuando voy a explicarle algo me asegura que yo le acabo de decir hace un rato que tienen la columna como una anciana.

-Jamás le he dicho eso, señora.

-¡¡Pero tengo tres hernias!!

-Yo tengo solo dos hernias pero ninguna me duele ni me ha dolido. ¿Qué le parece? - Dan ganas de contestarles aveces.

5:36 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Todos, todos los pacientes quieren que les hagan todas las pruebas posibles. No les importa el gasto, no les importa que la prueba no sea sensible o que la posibilidad de encontrar algo importante en un dolor lumbar mécánico simple a la primera de cambio con una RMN, sea ínfima. Tampoco les importa, una vez encontrada una hernia, que esta esté en L3-L4 izquierda y su dolor sea L4-L5 derecha.
Algunos piensan que la resonancia es incluso curativa porque es lo único con lo que se encuentra la causa para que después te la quiten. Te la quiten sin cirugía por supuesto.

Incluso, tengo que comentar que alguna vez es el fisioterapeuta el que recomienda al paciente insistirle al médico para que pida una resonancia cuando ve que no mejora en una semana. ¿De veras el fisioterapeuta le ha dicho eso o esque el paciente ha insistido sesión tras sesión hasta que mirando para otro lado y pensando en otra cosa el fisioterapeuta ha suspirado? Pienso que muchas veces es así. El paciente insiste a todo el mundo con sus ideas y temores hasta que alguien le da la razón.
No darsela es como luchar contra una pared, es el trabajo diario.

5:36 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Suelo insistir una y otra vez en que me cuenten lo que les pasa y o lo que les han dicho o lo que creen que les han dicho. Pero no sirve de nada.

Los pacientes siguen contando lo que les han dicho que tienen o pueden tener y lo que temen tener.

Cuando preguntas ¿Qué le pasa, qué le sucede, qué siente?

Te dicen que mires el informe o la historia, que ya lo han contado muchas veces. En la historia aveces pone dolor lumbar de un año de evolución.

Le comentas: aquí dice que hace dos meses llevaba un año doliendole la espalda. ¿Ahora le duele?
-No, ahora no me duele. Pero ya hace un año y dos meses que me duele la espalda y no me han dicho lo que tengo.

-¿Le dolió durante todo el año entero?

-No, me dolió en octubre de 2009, después mejoré pero en primavera me volvió a achuchar y algunos días...

Al final resulta que no le dolío durante un año, sino que hace un año y dos meses tuvo un dolor de espalda más fuerte de lo habitual y que duró solo una semana. Desde entonces no ha sabido explicarse ni nadie lo ha comprendido.

Ahora le duele a días. A ratos. Aveces no es un dolor, sino una molestia, un miedo más bien a hacerse daño que le impide moverse con normalidad.

-¿Me quedaré en una silla de ruedas? Me han dicho que no podré cargar pesos.

Van y te saltan después de la explicación más breve, precisa y sencilla de que lo único que tienen que hacer es algunos ejercicios.

-¿Qué le han dicho que no haga y cuando?

Es difícil juntar dos preguntas, si preguntas "cuando" contestará "donde", si preguntas "quién" te contestará "cuando". La gente es así. Normalmente les han dicho que no carguen peso en el momento que les dolía, pero no les han dicho durante cuanto tiempo no pueden cargar peeso, o no lo han oído.

5:37 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Esto está comprobado, en urgencias (he hecho guardias de traumatología durante años) daba a todos los pacientes un papel con las instruciones de qué hacer caundo tienen un yeso, normalmente se las leía marcando una cruz en cada guíon y les daba el papel. Incluso les pedía que repitan lo que han oído.

En la consulta de rehabilitación (a mí mismo) no solo niegan que les hayan dicho hada. Incluso aseguran que nunca me han visto, ni con el papel en la mano con mi firma y mi letra debajo. El médico que me atendió va de verde y ustéd lleva bata. Aseguran que les han dicho todo lo contrario en algún otro sitio o incluso yo mismo en otra consulta o en urgencias. Un fisio, un masajista, el médico del pueblo o otro especialista les han dicho que deben hacer todo lo contrario de lo que dice el papel que llevan en la mano y que nunca han leído y nunca les han explicado.

Generlamente si yo digo "debe hacer ejercicios" saltarán con la recomendación de reposo que hace 10 años les hizo otro especialista o que el médico de cabecera le recomendó a la vecina que tenía lo mismo. Se resistirán a cualquier cosa que no coincida con sus deseos. Si les han dicho mil veces que el masaje no cambiará el curso de su artrosis de rodilla no importa, volverán a insitir: "¿y esto con un masaje no se curará?"

Es así, es la lucha constante contra la desinformación y la cabezonería.

Un estudio aseguraba que las personas inteligentes tenían menos complicaciones y efectos secundarios de los tratamientos médicos. Lo contrario es también cierto, cuanta menos inteligencia más probable es que el paciente entienda lo que le de la gana, no cumpla ni la dosis ni las recomendaciones sencillas: hielo, reposo, dos ejercicios con los dedos, poner la mano escayodada en alto, caminar todos los días cada vez más.
Además es más probable que termine provocando que dos profesionales se enfrenten ya que el paciente funciona como un teléfono estropeado que hace que llegue al siguiente una versión distorsionada, manipulada o totalmente inventada de la explicación original.
ESto último debe quedar bien claro, cuando trabajas en equipo y conoces a los que trabajan contigo sabes que contarán al paciente la misma versión y recomendaciones y jamás, jamás criticarás a otros compañeros o profesionales por lo que el paciente dice que le han dicho. No hasta no comprobarlo con el otro profesional. Si resulta que no estás de acuerdo con los comentarios de su médico de primaria o de su fisioterapeuta de la mutua tienes la obligación de decírselo. No hay un mal mayor que el de hacer a un paciente dudar contando y recomendando cosas opuestas. El mensaje debe estar claro y repetido sea quien sea el profesional que hable.


http://rehabilitacionblog.com

5:38 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Samuel te doy toda la razón. Me parece casi más acertado tu comentario que mi entrada. Desde luego más completo.

Como siempre esto no debe ser un frente de batalla "el médico es el culpable de todos los males de la salud". En absoluto. El mal uso del lenguaje, uno de los principales problemas a la hora de perpetuar los prejuicios, es de todos los profesionales sanitarios.

Es muy difícil influir en las creencias de la gente. Estoy de acuerdo contigo en que lo que busca mucha gente es "una coincidencia". Quieren oir lo que ellos piensan, que necesitan X prueba, que hay que seguir buscando, que el "problema" es más serio de lo que en un primer momento habían pensado, que posiblemente requiera de una cirugía.

Obviamente, no se puede generalizar, pero sí es cierto que mucha gente busca confirmar la hipótesis que él/ella misma ha realizado sobre lo que le acontece. Es parecido al proceso de "razonamiento" que se sigue en consulta. Tenemos una idea preconcebida de lo que puede sucederle a un paciente en base a nuestros conocimientos y experiencias. Intentamos validar la hipótesis que subjetivamente hemos realizado al inicio de consulta y muchas veces no somos suficientemente objetivos como para "adaptarnos" a la información que el paciente nos cuenta e intentamos redirigirla e interpretarla del modo que más nos interesa: "efectivamente lo que usted tiene es un problema neurodinámico" (después de hacer formación en "neurodinámica sueles ver muchos más casos de los que veias antes... ¿porque tienes más conocimientos o porque cuando llevas un martillo en la mano todo lo que ves son clavos?).

11:49 a. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Ayer mismo estuve con un paciente que presentaba una leve molestia en el lateral de la pierna tras un episodio agudo de dolor lumbar con irradiación a la parte posterior de la pierna y haber recibido tanto asistencia médica como varias sesiones de fisioterapia.

Estaba empeñado en que tenían que hacerle una radiografía de la cadera. "¿Para qué? ¿Cual es el objetivo?" No había manera de hacerle entender que no iba a ser aparentemente útil hacer una radiografía de la pierna, ni de ningún otro sitio. Presentaba un dolor agudo en el tensor de la fascia lata. No presentaba sintomatología lumbar o de cadera. Ninguna prueba provocaba ningún cambio en su sintomatología excepto aquellas que influían sobre el tensor de la fascia lata. Tratamos y mejoró sensiblemente. Aun asi estoy convencido que volverá a su médico para pedir la dichosa radiografía de cadera. Si tiene un poco menos de tiempo o de paciencia que yo, o le mandará "a su casa" o le hará la radiografía para que se quede tranquilo, que al final es como muchas veces funcionamos y no deberíamos hacerlo.

De todas formas hay algo que dices que no pasa en el campo de la fisioterapia. Eso del "compañerismo" parece que no existe o no al menos como sí existe en otros campos. Aqui no se suele respetar demasiado la opinión de otros compañeros, entre otros motivos porque somos hijos cada uno de una madre y un padre distintos, por lo que los "abordajes" son tan radicamente diferentes que muchas veces son antónimos. Estoy muy acostumbrado a ver pacientes que vienen de parte de un compañero que ha cursado osteopatía y todos sus problemas se reducen a patología visceral. Todos los esguinces de tobillo son por torsiones en el hígado, o por otro compañero que les ha dicho que han somatizado el estrés emocional es la fascia toraco-lumbar y una serie de cosas con las que no estoy en absoluto de acuerdo. Eso sí, el pretender quitar la razón a un compañero lo que favorece es que el paciente se sienta "perdido". "Entonces no es lo que me habían dicho, osea que es más difícil de ver de lo que parecía...". Y también "no coinciden entre ustedes... pues menudo criterio tienen..." pierdes seriedad.

Es complicado saber si el paciente cuenta lo que le han dicho o cuenta lo que ha interpretado que le han dicho, si realmente es un comentario de un profesional o se basa en lo que el paciente quiere que le digas... Por tanto se hace difícil muchas veces coincidir o discrepar con la opinión de otro profesional si no hablas directamente con él, pero creo que es necesario que haya más compañerismo y nos apoyemos más los unos en los otros (y hablo de modo multidisciplinar) y para eso sería bueno intentar ser más "serios", más "científicos" y más objetivos.

Un saludo.

11:50 a. m.  
Blogger Samfrado ha dicho...

Lo de la osteopatía que comentas a mí también me preocupa. Tengo a pacientes que están pagando sesiones larguísimas de osteopatía craneosacral para tratarse una tendinitis de hombro que se demuestra con una resonancia magnética y que en la exploración no me supone ninguna duda con la formación que yo tengo, pero en foros muchos que se consideran antes osteópatas que fisioterapeutas (?) resulta que comentan que todos mis libros están mal, están anticuados y no sé nada. Curiosamente para ello citan a Sutherland y otros osteópatas muertos muy actualizados, o a Upledger, que sigue escribiendo libros ya jubiliado.

¿Sabías que hay bastantes osteópatas norteamericanos y británicos que han solicitado retirar la osteopatía craneal de los currículums formativos y de los programas de estudio de la carrera de osteopatía en sus universidades? (Allí son carreras oficiales y un DO (doctor en osteopatía) es casi equiparable a un MD (médical doctor) así cada vez se saltan más a la torera lo que dijo Still antes de morir: "keep it pure boyys, keep it pure!" Still no quería que se mezclara la osteopatía con la medicina ni con ninguna otra corriente o profesión. Sin embargo los osteópatas modernos de estos países tienen cada vez más respeto por la ciencia y los avances en el conocimiento que se van produciendo y van eliminando gran parte de las teorías de osteopatía visceral y craneosacral y acercáncose más a la medicina (al fin y al cabo compartimos todos el mismo objeto de estudio, que es la patología del cuerpo humano, y lo lógico es que la ciencia básica de esto sea común).
Todo lo contrario que en España, donde cuanto más alternativa sea una corriente osteopática y más enfrentada esté con "la obsoleta medicina" o la "anticuada fisioterapia clásica" mejor que mejor.

Espero que con el grado pronto en España haya más sentido y respeto por lo que está demostrado y la ciencia que por lo que se presupone y consigue hacer cursos rentables

Craniosacral Therapy Is Not Medicine. Artículo en Physical Therapy
http://ptjournalonline.net/cgi/content/full/82/11/1146

Cranial osteopathy: its fate seems clear
http://www.chiroandosteo.com/content/14/1/10

1:38 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Effectiveness of manual therapies: the UK evidence report
http://www.chiroandosteo.com/content/18/1/3

En fin, la osteopatía sirve para algunas cosas pero allí debe ser comparada con otros tratamientos.
Por ejemplo la osteopatía se llegó a proponer como tratamiento de la hipertensión arterial y de la hipertensión intraocular (provoca glaucoma). Todo estaría bien si no fuera porque haría falta una manipulación cada 2-3 horas 7 días a la semana todas las semanas del año.

También la proponen para tratar deformidades del cráneo en niños, pero otra vez lo mismo, el tratamiento actual es utilizar ortesis moldeadas a medida, es eficaz, barato y cómodo. Si lo comparas con hacer tres sesiones de osteopatía craneal diarias (solo acto para padres osteópatas que estén mañana, tade y noche con sus hijos).

Yo lo que espero es que con el grado de fisioterapia se haga una fisioterapia más científica y se empiece a limpiar un poco tanta técnica alternativa promocionada aveces por colegios, universidades y hospitales.

No son los intrusistas los que más desprestigian a la fisioterapia, sino los propios fisioterapeutas cuando se ponen a hacer terapias alternativas o abrazan una corriente, técnica, método, concepto o idea terapeútica sin ningún sentido crítico y científico de las teorías en las que se basa.

1:46 p. m.  
Blogger Samfrado ha dicho...

Científicos, serios y objetivos. Así lo dice Villovi.

El mayor problema es que el dolor lumbar, según mis libros, no se puede achacar a una causa concreta en el 90% de los casos.

Diferentes exploraciones manuales como la movilidad intersegmentaria, por ejemplo, no han demostrado aportar nada útil al diagnóstico o que cambie el tratamiento y el pronóstico. Además de tener un índice Kappa que demuestra que dos profesionales solo coindicirán en los resultados por casualidad.

También resulta que muchos "diagnósticos" que tratan de precisar más el diagnóstico de "lumbalgia mecánica simple" son, desde un punto de vista científico, una simple elucubración: desde subluxaciones, a pinzamientos de la sinovial de las carillas articulares, pasando por disfunciones del músculo multífidus, problemas linfáticos o vasculares, pinzamientos del nervio recurrente, fisuras del anillo fibroso; hay muchas más según prefieras a Maigne, a Cyriax, Katelborn...
La diferencia entre ignorar todas las teorías y considerar a todo "lumbalgia mecánica simple" o conocerlas todas y seguir escribiendo "lumbalgia mecánica simple" es muy poca, pero la segunda exige mucho más esfuerzo.
Vamos que cuando más estudias la columna más cuenta te das de lo poco que sabemos en realidad. Además de lo efectivos que siguen siendo muchos tratamientos "de siempre" comparados con la más novedosa técnica de cursos a 1000 euros que parece que si no has hecho estás anticuado ya.

2:15 p. m.  

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