viernes, octubre 09, 2009

Psicoanálisis de la lesión (teorías imposibles): Pronósticos basados en el absurdo

En este mundo “medicalizado” en el que vivimos necesitamos etiquetas que nos clasifiquen en un determinado grupo patológico. El problema viene a la hora de adquirir dichas etiquetas, puesto que se basan en un diagnóstico la mayoría de las veces muy refutable. La ciencia médica se apoya en pruebas diagnósticas para realizar la sentencia de marras, pero muchas veces la correlación existente entre lo que se aprecia y lo que se padece no tiene por qué tener relación alguna.

Ejemplo uno: paciente con dolor lumbar, radiografía normal, resonancia magnética destaca una protusión discal L4-L5. Ya tenemos diagnóstico. El dolor del paciente del ejemplo uno es a consecuencia de la protusión discal. Tratamiento: el propio para dicha etiqueta.

Sabemos que no tiene por qué haber correlación entre las imágenes y el problema del paciente. ¿Y si se le hubiera encontrado la protusión discal en una RNM previa y el paciente no presentara ningún tipo de dolor? De hecho, en poblaciones sanas pueden observarse alteraciones en varias pruebas sin tener que presentar patología alguna.

Tenemos el otro caso, más propio de “mi mundo” (fisioterapia), donde el paciente nos intenta contar los motivos por los que pudo aparecer dicho problema, empezando por una caída, a los cinco años, en un tobogán. Analizamos su pisada, estática, dinámica. Valoramos la altura de las crestas iliacas y de las escápulas, la altura de sus ojos... y concluimos que el problema se debe a la caída que padeció a esa tierna edad, o a una posible dismetría, o a que tiene una torsión en el bazo, o las cadenas musculares acortadas, o la fascias retraídas...

¿Vale para algo? ¿Podemos psicoanalizar la lesión? Hay cientos de detalles que pueden pasarse por alto. Incluso puede que ninguno de ellos tenga relación con el problema actual. Es necesario intentar obtener una explicación teórica de los mecanismos implicados en el problema actual, pero no tanto el por qué aparecieron puesto que es algo más que hipotético fantasioso.

Además la teoría no tiene la fuerza que debe tener el aspecto clínico. ¿Qué es lo que tengo delante? Lo que diga la definición de la etiqueta de marras me puede servir, y puede no hacerlo.

¿Con qué me quedo?: Con mi paciente.

4 comentarios:

Blogger Jesús Castro Rodríguez ha dicho...

Ajjjj.....Cuenta con un lector fijo. Me ha encantado. Es que es lo mismo. Hay gente que me cuenta el problema que tiene, que según ellos les viene desde siempre, y cuando les pregunto por cuantas veces han acudido a buscar ayuda profesional me cuentan que "esta es la primera vez", entonces les pregunto por lo que ha pasado en las dos-tres últimas semanas.....
Creo que en realidad necesitamos encontrar explicaciones, y demostraciones. De ahí, a que esa sea la causa del problema.....
Curioso, al final se trata de lo mismo, el trato con personas....
Un saludo.

2:11 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Efectivamente. Creo que lo has definido perfectamente. Se trata de trato con personas. Todo lo demás puede intentar guiarnos en el proceso, condicionar de una manera favorable la toma de decisiones, pero en última instancia tratamos con pacientes.
Un saludo y gracias por la participación!

12:26 a. m.  
Anonymous Maimai ha dicho...

A veces tienes una idea revoloteando por la cabeza pero no se posa en ningún lado... Esta entrada me ha hecho pensar y aclarar ideas. A veces nos basamos demasiado en la teoría porque es tan bonita... Gracias!!

5:35 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Gracias a ti Maimai. Es todo un placer que alguien con tus conocimientos participe en este humilde blog. Gracias de nuevo.

3:05 p. m.  

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