lunes, enero 23, 2012

Guía práctica del perfecto incompente/creador de complicaciones


Se tiene a protocolizar y es importante que exista un "modus operandi" estándar sobre el cual pueda regirse la praxis del profesional sanitario. Del mismo modo que hay un código deontológico propongo crear esta entrada a modo de guía o consejos varios para que el profesional sanitario se convierta en un verdadero incompetente. Estos son los pasos a seguir. Entienda el lector que esto tan solo es un boceto y todavía debe mejorarse y completarse por lo que desde aquí invito al lector a que en la sección "comentarios" aporte lo que considera que falta o hay que mejorar. Sin más dilación les dejo con mi propuesta:

Siéntese tras una oronda mesa, a poder ser en una silla a una altura considerablemente superior a la del paciente. Intente no apartar la mirada de la pantalla del ordenador durante el proceso de la entrevista. Transmita durante todo el tiempo que pasa con el paciente nº X (su nombre es irrelevante) la sensación de que le importa muy poco lo que le cuenta, que le parece un/a loco/a histérico/a y exhagerado/a. Muestre su lado más inhumano. La empatía es una muestra de debilidad. Ocúltela bajo una tez inmutable. En la medida de lo posible evite el contacto con el paciente. Interrúmpale constantemente para poner en su boca lo que usted quiere que le diga. Mueva su cabeza de un lado a otro y ponga cara de preocupación cuando le enseñe el informe de la resonancia magnética. Puede incluso golpearse con la palma de la mano en la frente mientras sostiene al trasluz la imagen. Acuérdese de espetar frases lapidarias del tipo “va usted a quedarse en silla de ruedas por culpa de las hernias” o “usted debe abandonar todo tipo de actividad física y ponerse hielo después de trabajar mientras mantiene las piernas en alto”.

Una vez finalizada la entrevista decida el tratamiento si contar con el paciente. De hecho intente explicarle lo menos posible. Cuanto menos sepa acerca de qué le acontece y qué puede él hacer para mejorar su condición, mejor. Es importante que quede constancia de lo poco relevante que es su papel en el tratamiento. Debe sentirse un mero espectador que nada puede hacer más que contar con su experta ayuda. No necesita saber de anatomía, fisiología o patología. El paciente no es un estudiante. No pierda tiempo en detallar cosas que por supuesto no va a entender el paciente. Sí es importante que conozca su etiqueta diagnóstica. Cuanto más rebuscada y peor suene, mejor que mejor. No importa que los síntomas y la resonancia magnética no tenga una correlación clínica. Puede usted hipotetizar como el Dr. House frente a su pizarra de cristal.

No olvide hacer hincapié en la cronicidad del proceso. Cualquier patología por nimia que pueda parecer puede complicarse y cronificarse obligando al paciente a tener que vivir subyugado al dolor. ¡Casi lo olvido! Es de importancia capital que quede completamente claro que dolor significa que los tejidos están dañados. Existe lesión tisular, inflamación y necrosis y eso se traduce en dolor. El único dolor que no tiene una relación directa con los tejidos es el psicológico. Debe usted repetir muchas veces la palabra psicológico intentando sostener un tono despectivo cada vez que la pronuncie. Sus esfuerzos deben centrarse por tanto en el tratamiento del daño presente (que suele observarse en las radiografías, RMN y en la imaginación del especialista).

Vuelva a citar al paciente de manera periódica puesto que él depende enteramente de usted. Acuérdese de reñirle y echarle en cara cosas la próxima vez que acuda a consulta. Si no mejora siempre es culpa del paciente que no quiere mejorar. Recuérdele lo letal de su proceso. Nunca más va a ser quien era. No va a poder seguir practicando deporte, solo aquagym, pilates o natación (da lo mismo en qué consistan esas tres actividades... recoméndelas siempre). El deporte es malo. La actividad física es mala y el trabajo es malo. Si el paciente esta dolorido, debe hacer reposo. Da lo mismo que el sustento de su familia dependa de su trabajo. Si usted considera que debe reposar, debe reposar (que para eso usted es el experto).

Insisto una vez más en lo de daño y dolor. Es un concepto que tiene que quedarle claro a su paciente, especialmente en pacientes que presenten historias con dolor de larga evolución, Éste se debe a alguna alteración estructural que no han sabido diagnosticarle antes y solo usted es capaz de relacionar. Para su tratamiento apóyese en terapias alternativas que presenten una evidencia muy pobre. La homeopatía es ideal porque pese a que su principio teórico es insostenible, mola mogollón. Y si usted como especialista utiliza la homeopatía, le convierte en un especialista guay.

Como posibilidad, puede recomendar al paciente que ingrese en una asociación de afectados y afligidos por un mal como el que presenta el paciente. Busque un grupo de terapia donde, a poder ser, los enfermos cuenten sus limitaciones en voz alta para que todos sean consciente de cómo van a acabar y les manden panfletos informativos sobre las últimas investigaciones del laboratorio del Dr. Bacterio para el tratamiento de su incurable enfermedad. Aconséjele también que compre chismes inútiles como una manta para aplicarse magnetoterapia en casa, una pulsera que le mantenga conectado al pulso del núcleo de la Tierra (patente pendiente, no os paséis de listos) o cualquier absurdez que parezca un timo y además resulte serlo.

9 comentarios:

Blogger Arturo Goicoechea ha dicho...

¡Chapeau! Por más que me estruje la cabeza no voy a poder aportar nada más.

Lamentablemente lo que describes es real. Puede que, incluso, la realidad lo supere.

Bueno, quizás... cuando sea más conocida la nueva doctrina-práctica sobre dolor-movimiento pueda incluirse la recomendación de evitar a todo profesional que mente al diablo del cerebro...

¡Enhorabuena!

Un abrazo

9:57 a. m.  
Blogger Carlos ha dicho...

Vamos a echarle salsita al tema.

"Si usted trabaja en una mutua, insista, ofendido, en que se trata de un proceso antiguo, que no se lo ha hecho trabajando, y que son los médicos de la seguridad social los que deben antenderlo. Si usted es de la SS, diga con el ceño fruncido "estos de las mutuas, vaya panda de cabrones; lo que a usted le pasa es laboral, pardiez" y hágale la baja sin pasar por la casilla de salida. Llame a la inspección del INSS e instruya al paciente en el procedimiento de aclaración de contingencias; de hecho, dígale que busque un abogado y un perito, por ese orden. Pero nunca, repito, NUNCA le de tratamiento o trate de tranquilizarlo. Insista en que va a quedarse cojo por culpa de la mutua o de la empresa, no de haberse caído.
Espere pacientemente a que la burocracia haga su trabajo, pase meses esperando los resultados de la resonancia y la resolución dela inspección, pero insisto: NUNCA proporcione tratamiento (Y menos de fisioterapia) mientras haya temas legales por medio. Si quedan secuelas, que le pidan cuentas al rey. Y si se cronifica el dolor, es culpa del paciente que es un llorón y de la mutua/SS que son unos piratas.

No podemos dejar de insistir en que, a la menor oportunidad, usted debe dejar de hablar de temas de salud para convertirse en asesor laboral, fiscal y contable. Si utiliza la consulta para estar de acuerdo con el paciente en lo malos que son los demás, nadie se dará cuenta de que no trabaja de sanitario. Y a las 15:00, a fichar.

Y recuerde: la culpa, siempre, siempre, es de los demás. Todo el mundo miente y nadie quiere trabajar. Menos usted, que es un santo".

Espero que os sirva.

10:41 a. m.  
Blogger Samuel Franco Domínguez ha dicho...

Otra cosa "útil" para aumentar el sufrimiento del paciente y amargarle definitivamente es decirle que los demás profesionales no saben nada y que los demás tratamientos que ya ha hecho o por los que pensaba consultar son tonterías o son peligrosos.

Es importante decirle lo malos que son otros tratamientos, los efectos secundarios que tienen lo que le podrían hacer: no vaya a un... solo se hará... y eso puede provocarle un ... Los tratamientos solo sirven si los haces tú, no otro.


Si comenta algo de otro profesional hay que decirle: "ese no tiene ni idea". "¿Pero quién le ha dicho eso? ¿y es quien es? ¡Qué sabrá ese!"

Así el paciente sufre más aún. Aumenta su desconfianza, su angustia.

Me gusta la foto que has elegido. Tengo un cartel real que dice algo parecido: "Devolveré el dinero a cualquiera a quien no consiga curar el cáncer". Este era de un quiroprático.

11:22 a. m.  
Blogger di_berti_da ha dicho...

Lamentablemente hay demasiados Dr. Nick y no sólo Ldos. en Medicina...

Yo añadiría mirar al móvil mientras te habla el paciente o mirar hacia otro lado directamennte, y si puede ser dando la espalda mejor.

Luego utilice palabras y expresiones abstractas e insustanciales como "esto es como todo...(silencio)"

Y si tiene la ocasión de desprestigiar el trabajo de otros profesionales (p.e. fisios) hágalo delante de ellos, no se corte!!

2:27 p. m.  
Blogger di_berti_da ha dicho...

se me olvidaba!

por supuesto, jamás te recicles! los congresos sólo son para viajar y faltar al curro

9:03 p. m.  
Anonymous Álvaro ha dicho...

¡Muy buena Vicen!

Me he reido mucho con lo de: Sus esfuerzos deben centrarse por tanto en el tratamiento del daño presente (que suele observarse en las radiografías, RMN y en la imaginación del especialista).

Una forma jocosa de describir una realidad. Coincido con Arturo, la realidad lo supera en numerosas ocasiones.

En mi práctica clínica me acordaré de esta entrada muchas veces, estoy seguro.

Un abrazo grandísimo. Nos vemos la semana que viene.

9:16 p. m.  
Blogger Clínica de Fisioterapia Prazer ha dicho...

Buenísimo!!!
#yoquieroserNickRiviera

11:54 p. m.  
Blogger Clínica de Fisioterapia Prazer ha dicho...

se me olvidaba, qué tal un "no sé como no has venido antes, estas peor de lo que parece" mientras sujetas la Radiografía de turno, además si el paciente te hace referencia a la posibilidad de acudir p.e. a un fisio, dile SIEMPRE "así como estás, que no te toque N-A-D-I-E"

12:08 a. m.  
Anonymous Vicenete Fernández ha dicho...

Eres un fenómeno, he entrado en tu blog por primera vez y no puedo estar más de acuerdo!
también soy fisioterapeuta y veo a diario las etiquetas que los pacientes tienen colgadas y su decepción ante la impasividad de otros "profesionales" ante su problema
Un saludo

10:50 p. m.  

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