lunes, diciembre 26, 2011

De límites, falta de consenso y el sistema de movimiento


“La tragedia en la vida no consiste en no alcanzar tus metas. La tragedia en la vida consiste en no tener metas que alcanzar.”
Benjamin E. Mays

Uno de los problemas que veo yo en cuanto a la duda existencial del fisioterapeuta es la falta de definición de su parcela de trabajo o área de actuación. No esta claramente definida y ese “campo excesivamente abierto” da lugar al libre albedrío profesional. Cada uno se dedica a lo que más le apetece, porque, parece que tenemos claro que el nexo de unión es la sanidad. Somos profesionales sanitarios y como tales nos dedicamos a la promoción y recuperación de la salud de aquel que acude a nosotros. El problema viene a la hora de “aplicarlo” o llevar el concepto a la práctica. Esa falta de definición conlleva que uno trate al paciente mediante flores, brebajes, píldoras mágicas... cada uno en base a una verdad operativa inspirada por una corriente de pensamiento determinado. Sobre este tema hay una entrada sumamente recomendable de mi gran amigo y compañero océano mar y por tanto no voy a seguir en la misma línea argumental porque el se expresa mucho mejor que yo y hay que dejarle tiempo para que prosiga con su línea argumental. Pero sí que, aprovechando que Carlos va a hablar de un curso cuanto menos “misterioso”, quisiera intentar ubicar un poco nuestra desubicada cabeza.

Como absolutamente todo, nos movemos por las modas. En su momento la fisioterapia bebió de la osteopatía y la estructura predilecta fue la articulación. Luego el músculo volvió a ocupar un papel estelar que la fascia le arrebató posteriormente, la movilidad del sistema nervioso y ahora el cerebro y la red neuronal. Los “seguidores” entonces como técnica predilecta manipulaban, masajeaban, gancheaban, movilizaban, estiraban, inducían, pinchaban... y durante un tiempo “no hacían nada” (que diría José Mota). Hubo un breve lapso de tiempo en que algunos compañeros preconizaban el “hands-off” como estrategia de actuación ante determinado grupo de pacientes.

Estamos entendiendo e integrando el conocimiento sobre la red neuronal, sobre lo “BIO” que defiende Arturo incluyendo lo educacional, lo cultural, lo emocional además de lo estructural. Pese a que siempre hemos sido una profesión muy holística, lo hemos sido de una manera bastante mística y ahora parece que empezamos de verdad a incluir al individuo dentro de ese conjunto que parecía más una figura de “Lego” que un ser vivo. Y por ende, nuestros abordajes clínicos están evolucionando y cosas que antaño realizábamos en base a la intuición tienen ahora un sustrato teórico consistente basado en lo que la ciencia va evidenciando.

Pero creo que es necesario recalcar nuestro marco de actuación. Somos fisioterapeutas y nuestro cometido es el de restablecer/normalizar las alteraciones y disfunciones del movimiento. Y ese es nuestro sistema. Y eso implica muchísimas cosas porque el movimiento forma parte de la acción, que viene precedida por la percepción. Los sistemas se integran porque efectivamente somos un todo y no hay nada que no funcione bajo la incombustible batuta del cerebro. Pero no tratamos de manera exclusiva la percepción y evaluación del paciente, no nos dedicamos al ámbito emocional y no debemos extrapolar nuestra área de actuación en base a las modas. En breve saldrá a la televisión una serie donde un fisioterapeuta hará de peudo-para-psicólogo porque para mucha gente nuestra actuación es algo parecido a eso, porque verdaderamente hay fisioterapeutas que se dedican a eso.

Seguimos siendo parte de un conjunto (o deberíamos sentirnos parte de un conjunto). Seremos una pieza clave en la rehabilitación, pero nunca seremos los únicos (ni lo pretenderemos). Nuestra preocupación, de nuevo, la relacionada con la función, con la acción, en concreto, con el movimiento. Porque el fisioterapeuta no es ni debe ser el experto en dietas o en el uso de las mismas como herramienta terapéutica. Tampoco en la aplicación de fármacos (de los de verdad u homeopáticos), cristales, música...

Tenemos un sistema en el que centrarnos, unas herramientas diagnósticas válidas y un arsenal terapéutico amplio y cada vez más consensuado. Dicen que nos falta definirnos. Lo que falta es “conocimiento” y este debe promoverse desde las universidades. Lástima que allí hayan demasiados intereses creados (de los “crematísticos” que dice océano)... por suerte el colegio profesional no tiene de eso... (GLUP!)

7 comentarios:

Blogger Samuel Franco Domínguez ha dicho...

Muy buena entrada.
Me alegra que cada vez haya más fisioterapeutas que rechazan ese enfoque holístico de apilar cantos rodados y terapias pseudocientíficas.

Las terapias alteranativas no deben considerarse parte de la fisioterapia porque la fisioterapia no es una terapia alterantiva sino una profesión sanitaria. Solo si demuestran su eficacia podrán considerarse fisioterapia o medicina o lo que corresponda a cada una pero no antes. Basntante tenemos con librarnos de terapias físicas antiguas que se ha comprobado que no funcionan como para adoptar otras terapias con el mismo problema.

Si lo digo yo que soy médico parecerá una crítica a toda la fisioterapia, pero no es mi intención en absoluto: tu entrada me ha gustado mucho. Lo que quiero es una fisioterapia libre de pseudociencias y misticismo holístico, igual que tú.

También doy clase en la escuela de fisioterapia. Aunque sea de patología quirúrgica espero poder trasmitir esa idea de ciencia a los estudiantes sin ofender a nadie. De momento les he puesto el documental de escépticos sobre las empresas farmaceúticas y en el segundo cuatrimestre les pondré el de terapias alternativas. Les he pasado enlaces a todos vuestros blogs, también (a todos sin excepción). Ojalá hicieraís una entrada sobre "consejos para estudiantes de fisioterapia" (creo que alguno lo ha hecho ya) entonces con más motivo se las pasaría todas. Sé que algunos las leen y que otros pasan porque no entra en examen, claro. Pero tiene más fuerza si lo decís vosotros y no yo. En realidad mi cometido es explicar por qué algunas cosas se operan y una idea de cómo se hace. ¿Quien debería trasmitir ideas como la de tu blog a los estudiantes de fisioterapia durante su formación? Tengo miedo de meter la pata y ofenderles, muchos tienen familiares fisioterapeutas que hacen todo tipo de terapias, el mercado laboral es así. Tampoco puedo valorar a los alumnos por su opinión, solo por su participación y conocimientos. Sé que algunos no estarán de acuerdo con el documental de terapias alternativas de Escépticos, pero bueno.

12:58 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Samuel, me alegra que te alegre, pero, pese a que existen, no son mayoría ni representan al colectivo.

Las terapias alternativas no son parte de la fisioterapia como no son parte de la medicina. Son terapias alternativas. El problema es que muchos profesionales sanitarios las integran en su abordaje clínico y confunden a la población.

Agradezco tu comentario y no quiero que me malinterpretes. Esto no busca ser una lucha fisio médico ni muchísimo menos. Simplemente puntualizar que estamos en el mismo lado en contra de las terapias que engañan.

Respecto a la entrada para estudiantes, es algo que llevo muchísimo tiempo queriendo hacer. Oído cocina.

Un saludo.

2:43 p. m.  
Blogger Samuel Franco Domínguez ha dicho...

Espero que salga algo así de consejos para estudiantes de fisioterapia. Se lo pasaré a los alumnos que doy clase.

Ante todo entre médicos y fisioterapeutas pienso que hay que diferenciar primero de qué especialidad son los médicos. Y después hay que intentar no generalizar. Lo que una persona diga o haga lo hace a título personal y no representa a todo el colectivo. Ni si quiera una versión oficial de una asociación representa el sentir de todo el colectivo al que pretende representar. No se deben tomar ejemplos como norma (imagina juzgar a todos los fisioterapeutas por el fisio más magufo que haya y pensar que todos lo son) y sobre todo no se debe ir con la idea precondebida de que de colectivo profesional no se va a sacar nada bueno, porque lo que se tenderá a hacer es sacar una frase de contexto para demostrar la idea inicial y no la realidad.

2:26 p. m.  
Blogger Samuel Franco Domínguez ha dicho...

No sé que médicos en concreto no respetan el papel de la fisioterapia. Te garantizo que la mayoría de los médicos rehabilitadores valoramos tanto la fisiterapia que enviamos al fisioterapeuta a alrededor del 80% de los pacientes que vemos. A mi me parece que a muchos de esos pacientes no haría falta que los viera ya que el fisio solo se vale por sí mismo, pero yo no he decido cómo funciona el sistema, tan solo he buscado trabajo y eso es lo que me han dado. En 2 años solo he podido cambiar los muebles. Aún quedarán rehabilitadores tontos que se aferren a lo que escribieron en una ficha y querrán que se siga a rajatabla, pero pienso que son los menos, los que se jubilarán pronto; y que la mayoría dialogamos para llegar a mejores tratamientos ya que el paciente cambia de un día a otro y el fisioterapeuta lo reevalúa cada vez. También cada vez más los protocolos de la pública hechos por fisioterapeutas, médicos rehabilitadores, médicos de primaria, traumatólogos y reumatólogos en counjunto están pidiendo que muchas patologías vayan al fisioterapeuta de primaria directamente desde el médico de primaria. No sé cuantas veces he firmado documentos así o respuetas de interconsultas pidiendo que se envíe al paciente al fisioterapeuta de primaria directamente. Y sé que muchos médicos están haciendo lo mismo.

Pienso que se valora muchas cosas con prejuicios del tipo "de los médicos no puede venir nada bueno". Y así si yo digo que me parece mal la prescripción de fármacos por fisioterapeutas pero me parecen bien las tesis doctorales en fisioterapia, por algún motivo solo se lee la primera frase y eso me convierte en un enemigo de toda la fisioterapia que la menosprecia como TODOS los médicos y etc.. hasta el infinito. Me pasa así en muchos foros, lo que me lleva a pensar que no debería siquiera comentar ni en tu blog ni en ninguno. Pero quería decirte que tu entrada me ha gustado, sinceramente.

2:38 p. m.  
Blogger villovi ha dicho...

Samuel:

Este blog tiene moderación de las entradas para evitar spam, pero cualquier opinión, mientras sea respetuosa, será publicada. Con esto quiero decir que agradezco tu participación tanto como la de cualquier otro paciente, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, enfermero, fontanero... no soy partidario de encender la eterna llama de rivalidades en el ámbito sanitario. Los fisioterapeutas somos parte de un colectivo que se siente o se ha sentido ninguneado durante mucho tiempo. No creo que existan problemas a título personal, pero sí es cierto que todavía en las universidades se respira un cierto "rencor histórico".

Indistintamente de lo que proclamen algunos, creo que la gente coherente es consciente de que los equipos de trabajo son imprescindibles y otra serie de argumentos que en el ámbito teórico suenan genial, como la paz en el mundo, el reparto equitativo de riqueza, etc.

El problema siempre llega a la hora de la práctica. Yo trabajo en clínica privada desde hace seis años. Desde entonces hasta ahora he intentado encontrar distintos especialistas para integrarlos en el equipo de trabajo y lo cierto es que es harto difícil. Criterios similares entre especialistas de la misma rama es complicado, como lo sigue siendo, desgraciadamente, que un médico asuma en la figura del fisioterapeuta algo más que un técnico aplicador de terapias. Y soy consciente que eso no es asi con todo el mundo. Y conozco a compañeros que trabajan con traumatólogos de la mano y forman un equipo increiblemente eficiente. Pero esa es mi realidad.

Insisto, me parece genial que comentes y quiero que entiendas que tomar la parte por el todo es un error, del mismo modo que pensar que existe un odio visceral hacia la figura del médico es extremadamente simplista. En absoluto. Yo participo en cuantos congresos de traumatología soy invitado. Disfruto aprendiendo y la medicina tiene muchísimo que enseñarnos porque somos partes del mismo conjunto, el de la salud.

En cuanto pueda publico la entrada de la que hemos hablado.

Un saludo.

Vicente.

2:56 p. m.  
Blogger Jose ha dicho...

Muy interesante el tema. En relación a este, y más concretamente, refiriéndome al futuro de la fisioterapia, me llama la atención que desde el CFC, haya una clara apuesta por la especialización de nuestra profesión. Se habla de unas 9 especialidades: pediatría, geriatría, neurología, neuromuscular-esquelética, cardio-respi, uro-gine, deportiva, laboral y comunitaria.
Por un lado, entiendo la propuesta como una clara apuesta hacia el reconocimiento de la fisioterapia en el ámbito de la salud. Pero, ¿no creará más división todavía? ¿Indirectamente nos ponemos límites a posibles salidas laborables?
Me gustaría saber vuestra opinión.
Gracias.

6:33 a. m.  
Blogger Carlos ha dicho...

@Jose

No creará más división de la misma manera que las especialidades no crean "división" entre enfemeras. Mucho que les pese (asuste) el cambio a algunos, en un breve periodo la unificación de criterios, debido al acceso universal y (casi) gratuito a la información en la red acabará con las "escuelas" de pensamiento en fisioterapia (que han sido poco de aprendizaje y mucho de saca-dineros).

Tampoco hay que tomarlo como una limitación laboral, cuando un médico especialista sigue trabajando como médico generalista siempre que el trabajo y las ofertas se lo pidan, o una enfermera puede hacer urgencias aunque sea matrona.

Tal y como estaba el patio hace 13 años, el FIR ya era una necesidad. No supimos, no pudimos, o no se nos dejó lograrlo, y hay que seguir intentando.

Olvídate de lo que te digan desde fuera y reflexiona ¿Tú que necesitas para trabajar más y mejor? A partir de ahí, hablamos.

9:43 a. m.  

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